La canción de Edelweis

Flor de Edelweis

Buscando la canción de Edelweis: esta bella flor la podemos encontrar en las altas montañas de los Pirineos y tiene muchas leyendas asociadas, cada uno que encuentre la que más le guste https://magicospirineos.com/la-leyenda-edelweiss

Llevaba semanas esperando este viaje a Pirineos. El amigo Josu y yo lo habíamos estado hablando durante varios meses y la cita llegó.

Así que con las mochilas cargadas, tomé camino a Vitoria http://elarrabalmusical.com/los-nitxos-sonidos-oscuros-desde-gasteiz/ a recoger al gasteiztarra, y de ahí empezar nuestra ruta juntos. Como dos melómanos que somos, os podéis imaginar que la música ha estado siempre presente en el viaje. En el coche o ya en la pensión de turno, siempre sonaban canciones pinchadas por uno o por otro.

Y desde aquí voy a ir poniendo algunas de las que sonaron y completándolo con alguna fotico de estos días. La primera que voy a poner es de un grupo tolosarra llamado Cocanha y que hacen un folk muy bonito de raíces occitanas.

Balcón de Pineta

Una vez instalados en Pirineos, y concretamente en la bella localidad de Bielsa, en la comarca del alto Sobrarbe de Huesca, visitamos otros pueblos como Gistaín, Plan, San Juan de Plan, Tella. Preciosos donde los haya la verdad, al final hasta te acostumbras a ver tanta belleza, con esos tejados de pizarra, y esa piedra tan característica de la zona. Y todo ello con un sol espléndido que nos ha acompañado toda la semana.

Otro tema, este pinchado por Josu

Gistaín

El miércoles teníamos pensado subir los Astazus, pero la nieve caída el fin de semana, nos lo ponía complicado, ya que necesitábamos llevar crampones y piolets (tarea pendiente que tenemos), así que la ruta la empezamos en el parking del Valle de Pineta, y subimos al balcón del mismo nombre, y con posterior llegada al Ibón de Marboré.

Ibón de Marboré

En el camino nos salieron a saludar unos sarrios, típicos de zonas altas de montaña, y decir que las vistas además de espectaculares, son hipnóticas. Parecía que estuviéramos participando en una película de ciencia ficción.

sarrio

Nuestra primera ruta larga nos dejó bastante tocados la verdad, el cansancio del desnivel de 1429m acumulados y el sol de justicia que hacía, además del viaje de 3 horas posterior a Francia, hizo mella.

Nos adentramos en el país vecino, 4 puertos mediante (entre ellos el mítico Tourmalet que visitaré en julio del año que viene, con la bici). Yo que nunca he ido a esquiar lo «flip´é» un poco con los pueblos casi desérticos de los pirineos franceses, y es que aún no es temporada, pero lo que tienen montado allí entre varias estaciones, comercios deportivos, alquiler de esquís, bicis y similares ¡es de aúpa!

El día siguiente fuimos a ver el majestuoso Cirque du Gavarnie, el cual estuvimos contemplando durante un buen rato después de una sencilla ruta desde el pueblo. Impresionante es poco, y las fotos no hacen justicia a tan semejante monumento de la naturaleza.

Cirque du Gavarnie

La jornada del viernes se quedará en nuestra memoria, y es que teníamos pensado subir nuestro primer 3000. Después de haberlo sopesado mucho a ver cuál podía ser más factible y que no hicieran falta los crampones, decidimos atacar el Pic du Taillon. La ruta empezaba en el Col du Tentes, y tras pasar por la Brecha de Rolando (y ver una marmota), nos encontramos a un palentino, y entre los tres nos fuimos animando hasta conseguir el ansioso 3m. Concretamente el Taillon tiene 3144m de altitud.

Pic du Taillon

Fue un momento bastante especial, el abrazo que nos dimos al coronar quedará en nuestro «coco» toda la vida. ¡Grande Josu!

Y nada, de vuelta a España, viaje que se nos hizo bastante largo, entre los cuatro puertos de rigor, animales sueltos en la carretera, pero con buena música y risas todo se lleva mejor. Además ¡joder!, ¡que lo que habíamos hecho no se hace todos los días!

Ya el sábado visitamos las localidades de Aínsa y Alquézar, antes de llegar a Huesca.

Alquézar

En la capital oscense, dimos una vuelta viendo la ciudad, y luego pues ya de copas y risas, conociendo a la fauna urbana más underground del lugar. Viaje con parada a reponer fuerzas en Agurain, y final del trayecto en Gasteiz, con un compañero de viaje que me ha demostrado que es un grande con todas las letras. Compartimos gustos musicales, montañeros, nos echamos unas risas bastante recurrentes, y se puede decir que es un AMIGO con todas las de la ley.

Huesca

El viaje para mí terminó encontrando aquella canción de Edelweis ¿o era una flor? No sé, lo que sí que sé es que la he encontrado…

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